─ Buenos días, tome asiento y cuénteme por qué consulta ─ Buenos días doctor, vengo a que me fortalezca el sistema de defensas ─ Mi señor pero yo no lo puedo ayudar, ese tema se consulta con un especialista ─ Usted si me puede ayudar doctor, ya sé que el sistema inmune genera anticuerpos para combatir lo que nos hace daño, como los virus por ejemplo- ─ Así es, sin embargo solo puedo escuchar sus dolencias e ingresarlas a la historia clínica ─ Muy bien doctor, entonces escriba: tengo una infección que me nubla la vista; todo lo veo desfavorable, ese animal me hace un pesimista obsesivo, me quita las fuerzas musculares para hacer cualquier tarea, no camino, me arrastro. ─ No lo entiendo señor, eso no tiene nada que ver con el sistema inmunológico ─ Claro que sí, solo deme una anti-idea. Daniel Posada
Jorge había sido el más devoto de su familia. Nadie se explicaba por qué, después de asistir a aquel partido entre Argentina e Inglaterra, había cambiado tan drásticamente la forma en que se echaba la bendición, siempre evitaba tocarse la frente, se saltaba la parte de “en el nombre del padre” y la seña de lo que fuera una cruz se le convertía en un T . El día en que su hermano, vencido por la curiosidad, le preguntó por qué lo hacía de tal manera, Jorge le contestó “después de ese partido creo que la mano de Dios esta demasiado cerca de la cabeza del hombre” Daniel Posada